lunes, 6 de julio de 2009

Seré tuyo...

Cuando ya no me ames, me desgarraré por dentro, gritaré a los mil vientos que te sigo amando. Lloraré tristemente al saber que no te veré jamás y se desaparecerá la musa que me inspira todo el tiempo. Mis escritos no producirán efecto, y serán simples palabras escritas en un viejo papel. Mi corazón latirá alocadamente, y mi pulso se descontrolará. Mi vida poco a poco se irá apagando, y el eco de tu nombre en mi habitación quedará. Recordaré todos esos viejos momentos, en que fuimos felices y disfrutamos estar enamorados. Y lloraré una y otra vez, hasta que cedan lágrimas de sangre.

Seré tuyo a pesar y después de todo…

martes, 30 de junio de 2009

No les Importa

Su amor es un torbellino de pasiones convertidos en malos pensamientos. Ya no soportan más ese castigo que han tenido que pagar. Todo fue extraordinario: encuentros en parques, besos intensos, palabras hermosas, cariños y ternuras enfrentados en emociones compartidas. Todo un año de amor oculto, de palabras tiernas, saberes encontrados, silencios en voz alta, miradas con sensaciones de equivocación, sentimientos incorrectos pero tranquilos y apacibles. Sus vidas se han examinado solo un par de veces, pocos segundos las miradas se han encontrado; sus besos fueron al principio tensos por el remordimiento, pero luego la culpa se quedó en el olvido, en la oscuridad y sus vidas comenzaron una relación delirante. Aquello que debería hacerles desistir y parar toda esa excesiva demencia, quedó al igual que ella y él: en la sombra. No pueden parar, no han tocado el tema jamás, solo sus acciones han hecho entender todos los mensajes errantes. Pero ahora ya es irrevocable todo. Su pasión es alucinante, sus afectos extravagantes. El crepúsculo los acompaña. El alba los despierta y el día completo es testigo en sus sentimientos unidos y desunidos a la vez. Pero al encontrarse de nuevo todo vuelve a donde comenzó: al olvido de los pecados. Se pueden encontrar con plena tranquilidad, serenidad, despreocupación bajo las mantas de lo fatal.

No les importa saber que por sus cuerpos, corre la misma sangre…