jueves, 12 de marzo de 2009

Una Vieja Pianista

Veo como vives cada día con una rutina impresionante, siguiendo los pasos iguales todo los días. Eres la mujer que en un tiempo tuvo valor, coraje, persistencia para seguir en la vida con la frente en alto, pero ahora traes un pantalón algo desgastado, una camiseta de color marrón que opaca tu semblante, tu cabello despeinado, tu piel pálida por la falta de sol, ya no eres la joven y bella mujer, los años han pasado y traes unos anteojos con una montura muy antigua, que no explica como sigues observando todo con claridad ya que están vencidos desde hace mucho tiempo.

Ahora estas en esa casa colonial, de puertas grandes, madera vieja, paredes altas y desteñidas; ya no sabes si llevas días, semanas o hasta meses sin ver el sol. Hace algunos años eras la pianista mejor vestida, con los cabellos brillantes, lisos y bien peinados. Cuando terminabas una tocada, escuchabas a tu alrededor como una multitud soltaba sus aplausos para halagarte y tenias la sensación de ser la mejor, y en realidad lo eras. Pero te equivocaste a pensar que la fama, halagos, servicios, admiradores y cientos de amigos a tu disposición, los tendrías todo el tiempo detrás de ti, pero la vida te dio una mala jugada y perdiste todo lo que tenias, incluso tu esposo que estaba a tu lado por la gran cantidad de dinero que tenias. Todo se vino abajo sin cesar, sin darte cuenta.

Estas ahora casi dormida, intentando olvidar, culparte por lo que el destino tenia escrito para ti, pero despiertas inesperadamente y te pones cómoda para tocar nuevamente tu melodía preferida, en ese piano de segunda mano, desgastado y polvoriento.

Deigar Miranda

miércoles, 11 de marzo de 2009

Secreto Moral (III PARTE) ULTIMA.

Ya estaba sentado en el sillón de color marrón que estaba en medio de la sala de Kira, recordé mi encuentro con Larry, lo que me hizo saber que no podía tardar más en decirle quien era lo más rápido posible.

-¡Responde! – grito Kira con un tono entrecortado.

- En realidad no se porque estoy aquí a punto de decirte quien soy, creo que la razón es que siento un fuerte sentimiento hacia ti y quiero formar una relación – le dije nervioso aún

- No soy como tu familia, tus amigos y tu, mis ancestros son una especie que la tuya aún no la considera existente en un 100%, en realidad vine a esta ciudad a tratar de controlar mi ansiedad, pero mi instinto animal no lo permite y fue en ese momento cuando te conocí, decidí que te diría la verdad

- ¿Juegas conmigo? – replico ya un poco molesta y algo confundida

Cuando ya estaba apunto de decirle en realidad que era a Kira, Larry con un fuerte grujido me hizo saber que estaba a pocos metros de mí, salte bruscamente hacia Kira, tomándola de la mano y cubriéndola, mientras maniobraba para que él no la encontrara.

-Ve a tu habitación y no salgas hasta que yo te diga

Salí de la casa, vi que Larry se encontraba peor que hace un rato, estaba dispuesto a pelear con él si fuera necesario, tenía que proteger a Kira y no permitir que él se la llevara y luego hiciera lo peor con ella.

-Larry terminemos con esto ya, quiero que te vayas y me dejes en paz – le dije con un tono de voz repulsivo

Me había convertido por medio de la rabia, en la especie que jamás había querido, todo mi cuerpo se lleno poco a poco de pelo, rompí la ropa mientras mi cuerpo se transformaba fuertemente; ya no era aquel de hace unos segundos, estaba convertido en todo un monstruo. Larry solo esperaba mi reacción. Fue en ese instante cuando escuche un grito dentro de la casa, supuse que era Kira que le sucedía algo, así que me dirigí rápidamente hacia ella.

Cuando entré a su recamara estaba ella tendida en la cama, y a su lado de pie estaba Freddy mi mayor enemigo desde la escuela, me había odiado siempre por algún motivo que nunca conocí. Me acerque a Kira rápidamente, tome su mano, medí su pulso y me di cuenta que él la había asesinado. Ahora entendía porque Larry se había quedado sin hacer nada cuando lo deje.

-¿Que has hecho? Eres un animal, ¡maldita seas!

-Había que terminar con esto lo antes posible, por ese la orden pidió a Larry que te distrajera, mientras yo cumplía el propósito de este encuentro

Ahora esto aquí encerrado entre un muro de poder, desde ese día que me encerraron, ya mi vida no vale nada, no tengo ningún ánimo, las ganas de vivir se acabaron. Pero los años pasan rápido, y no me importa convertirme en el mas sanguinario y diabólico ser, solo tengo la esperanza de vengar tu muerte y hacer pagar a todos los culpables, así tenga que renunciar a mi descendencia y morir…

Deigar Miranda.